Bitácora del FICG – Día 5: Universos femeninos

Las tres mejores películas del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) retratan universos femeninos. Hace un par de días hablamos de Venecia (2014), el nuevo trabajo del cubano Kiki Álvarez. Hoy se le unen Tiempo suspendido (2015), documental producido por el Centro de Capacitación Cinematográfica, e Ixcanul (2015), ópera prima del guatemalteco Jayro Bustamante. Las mujeres sacando la casta en Guadalajara.

  • Tiempo suspendido, de Natalia Bruschtein

¿Qué es la memoria? La vida de cualquier ser humano es una mota de polvo en la historia del universo. Venimos al mundo y nos vamos sin causar estragos en la entropía galáctica. Las personas a nuestro alrededor son los únicos testigos de nuestro paso, y al morir ellos mantienen la memoria ajena viva. Su muerte significa también la nuestra.

Esos son los temas que aborda Natalia Bruschtein, egresada del CCC, en su primer trabajo como realizadora. Tomando como punto de partida la vida de su abuela, una de las activistas más reconocidas durante la época de la dictadura en Argentina que ahora sufre de Alzheimer y está comenzando a perder sus recuerdos.

Evitando en todo momento caer en el melodrama barato o en el chantaje emocional, la directora confecciona un trabajo de especial resonancia existencial. En una secuencia, Bruschtein mira una serie de fotografías junto a su abuela, una foto con tres personas aparece una y otra vez y en cada ocasión la anciana cambia los nombres de los protagonistas de la foto. En un cotidiano dominado por autorretratos y redes sociales, ¿cuál es la verdadera trascendencia de una fotografía, un video? Sin las personas que le dan significado se convierte en información sin relevancia, en papel, datos o polvo, listos para ser borrados.

Así tenemos dos muertes. Ambas definitivas porque nos acercan a nuestra intrascendencia. Sí, algunas personas alcanzan ir más allá de su vida; su memoria nos sigue aun cuando su civilización dejó de existir. Sin embargo, ellos también acabarán por marcharse. Alguien tendrá que cerrar la puerta, apagar la luz y olvidar…

  • Ixcanul, de Jayro Bustamante

El público cinéfilo siempre está buscando ser más inteligente que la película. Categorizar hace la tarea más sencilla. Si dicen thriller, sabemos cuáles son las reglas del juego y cómo se desarrollarán. Igual en el western, el melodrama o el terror. Nos gusta predecir, saber el final en nuestra mente con la simple aparición de los créditos iniciales. Errar es un disfrute. Pocos largometrajes logran subvertir las expectativas generadas al arranque como Ixcanul (2015).

Una pequeña familia de campesinos busca sobrevivir en una finca a mitad de la sierra guatemalteca. Pensando en asegurar su futuro, el padre toma la decisión de aceptar la propuesta de matrimonio del capataz del lugar entregando la mano de su hija. El trato les permitirá conservar su trabajo y a la niña le garantizará acceso a una vida más tranquila. No obstante, la juventud se impone; un embarazo inesperado echará a tierra el plan y será el punto de arranque de la odisea familiar.

Usando un estilo más cercano al naturalismo que al realismo, el novel director centroamericano crea un relato sobre la familia y el trágico futuro de aquellos en las franjas más bajas de la pirámide social. Nuestra familia titular es pragmática. Por eso el matrimonio arreglado no es visto como una tragedia, sino como la llave de la supervivencia. Ellos, que no tienen nada, desposeídos de toda decisión, tampoco son capaces de conservar el producto de su cuerpo. Un padecimiento sintomático en una comunidad acostumbrada a ignorar al de abajo, a usarlo como mero escalón.

En su ópera prima, Jayro Bustamante demuestra ser dueño de una sensibilidad atípica para un realizador en esta etapa de su carrera, además de una visión del mundo sin maniqueísmo, asimismo evitando las trampas de las docuficciones latinoamericanas sobre la porno miseria. Sus personajes no son buenos ni malos. Simplemente viven al día. Sobrevivir va más allá de juicios morales, más cuando todos se manejan de la misma manera.

 Rafael Paz (@pazespa)

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