¿Cómo le fue a ‘Loveless’ en Cannes?

Arrancó la 70º edición del Festival Internacional de Cine de Cannes y uno de los primeros en mostrar su trabajo fue el cineasta ruso Andréi Zvyagintsev. El realizador es uno de los autores más importantes de su país (gran crítico de Putin) y después de lo mostrado en Leviatán una gran parte del público esperaba ver su nueva película: Loveless.

A continuación les decimos cómo le fue con la prensa especializada:

Luis Martínez, El Mundo: “Por supuesto, Zvyagintsev no deja pasar la ocasión para hilvanar una desoladora metáfora de su Rusia natal. Otra vez. Si en Leviatán quedaba al descubierto una región geográfica y del alma dominada por la corrupción, el alcohol y la desfachatez, ahora igual. O peor. La tragedia que se respira es, sin duda, más grave. Bien es cierto que el exceso de subrayados (en la tele siempre suena Putin y sus desmanes) acaba por jugar en contra.”

Carlos F. Heredero, Caimán, cuadernos de cine: “Nueva entrega de la pesimista radiografía de su país que el cine del ruso Zvyagintsev viene trazando desde el comienzo de su filmografía, Loveless se muestra tan sólida en su construcción narrativa y en la arquitectura de su metáfora que apenas deja respirar a sus imágenes y a la dinámica dramática de sus personajes. Esta es, sin duda, la dimensión más discutible de un film que, ya desde sus planos iniciales, lleva tatuada en la frente su pretensión metafórica a propósito de un país devastado, en el que las ruinas, la desolación, la sordidez, la ruindad moral y el desmoronamiento del estado y de las instituciones apenas deja sitio para que sus ciudadanos se organicen por su cuenta o intenten buscar a ciegas todo lo que han perdido o lo que esa sociedad les arrebata.”

Diego Batlle, Otros Cines: “El film -que en sus mejores situaciones remite a Perdida, de David Fincher, y a ciertos exponentes del nuevo rumano- tiene esa solemnidad y gravedad tan propias del cine ruso (aquí amplificado además por el uso de una música estridente), pero lo que desvirtúa aún más el film es su tendencia a la alegoría y el simbolismo torpe.”

Mónica Delgado, Desistfilm: “Ambientada en el periodo previo y posterior a los conflictos con Ucrania, Loveless reflejaría en su ambición no solo un retrato familiar, sino la degradación social de un país teniendo como referencia histórica las consecuencias de la ex URSS, donde las ruinas de búnkeres y demás espacios abandonados construidos dentro de las políticas socialistas, serían el espacio que podrían cobijar a estos huérfanos emocionales que huyen ante el desapego familiar.”

Fabien Lemercier, Cineuropa: “Este cáustico retrato de la realidad del amor hecho trizas —amor que quizás nunca existió—, de una existencia en la que el miedo de dar la vida compite con el de abortar, en la que el resentimiento contra el otro va acompañado del autodesprecio, se extiende claramente a lo político (algo que el cineasta no trata de esconder), en una atmósfera que sugiere la aceptación del inminente fin del mundo.”

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