Cannes se despide: ¿quién se llevó la Palma?

Hacia el final de esta edición del Festival Internacional de Cine de Cannes algunos sectores de la critica especializada atacaron la crueldad, el cinismo y la misantropía que reinaba en las películas de la Competencia Oficial. Otros simplemente acusaban un año de pocos éxitos rotundos e incluso se cuestionaban si el proceso de selección de las películas debe ser reevaluado para evitar que los directores ya consagrados entren de manera “automática” a la competencia.

Siendo así, el jurado encabezado por Pedro Almodóvar no tenía una tarea sencilla y la presión era mayor considerando los desastrosos resultados del año pasado, pero, en balance, las películas premiadas fueron un buen reflejo de los escasos puntos altos de la competencia, con excepción del ninguneo a Good Time de los hermanos Safdie.

Aunque la ácida sátira de The Square no es la mejor película de la competencia, sin duda es una de las que toma más riesgos a través de una libre hilación de ambiciosas ideas y que  cuenta con una de las escenas más memorable del festival –si no es que la más– y su reflexión sobre el arte contemporáneo, la mediocridad y la masculinidad resonaba de manera lógica con el estilo de Almodóvar, Chan-Wook Park y particularmente Paolo Sorrentino.

El triunfo de Ruben Östlund impidió que la Palma fuera a dar a 120 Battements per minute, del francés Robin Campillo, quien tuvo que conformarse con el Gran Premio del Jurado y que desde su presentación se alzó como la gran favorita, tanto por su elegancia formal, como la vigencia y relevancia social de su temática. Darle la Palma a Campillo hubiera sido la ruta más segura, pero afortunadamente el jurado optó por el riesgo sobre la diplomacia, lección que quizá varios jurados deberán empezar a considerar.

El Premio del Jurado fue a manos del cineasta ruso Andréi Zviáguintsev quien por su semblante parecía esperar un premio más gordo, aunque que con el espaldarazo continuará construyendo una trayectoria que habrá de mantenerlo en el círculo de los cineastas contemporáneos más importantes. Su película es un desolador y finamente dirigido retrato, no sólo de Rusia, sino de una generación abrumada por la falta de afecto y la absorción en sí mismos.

Por otro lado, podemos pensar que la agenda de la actriz Jessica Chastain se hizo patente con la premiación a dos de las tres cineastas en competencia, que si nos guiamos por la recepción crítica, son premios merecidos. Sofia Coppola se llevó, con justicia, el premio a la Mejor Dirección por The Beguiled, la sofisticada revisión que la cineasta hace de la película homonima de Don Siegel. La mano de Coppola sobre el material es madura, firme y de una asombrosa versatilidad, virtudes que el jurado pudo reconocer, más allá de cuestiones de género.

La cineasta británica Lynne Ramsay compartió el premio de Mejor Guión con Yorgos Lanthimos por The Killing of a Sacred Deer (más rico en agudos diálogos que en construcción narrativa), premio que muchos aseguran esta en el rubro incorrecto, dado que muchos señalan el guión como el punto más flaco de la película, que desafortunadamente no tuve oportunidad de ver.

Finalmente, los premios de actuación fueron para Joaquin Phoenix por You Were Never Really Here, de Ramsay, y a Diane Kruger por Aus dem Nichts, de Fatih Akin, ciertamente lo único sobresaliente de una dolorosamente mediocre película. La competencia más grande de Kruger era, sin duda, Nicole Kidman, quién se llevó el premio especial del 70 aniversario del Festival. Soberbia en The Beguiled, discretamente perversa en The Killing of a Sacred Deer y glamorosamente desaliñada en How to Talk to Girls at Parties, el premio tiene sentido en la contribución de Kidman al Festival este año y la justa apreciación que su gran talento ha tenido durante esta edición.

Para cerrar, comparto un Palmarés personal de esta edición. Aclaro que no ví tres películas de la competencia: Rodin, Geu Hu y You Were Never Really Here.

Palma de Oro:
Good Time de los Hermanos Safdie

Gran Premio del Jurado:
Nelyubov de Andrei Zviaguintzev

Premio de Jurado:
The Beguiled de Sofia Coppola

Dirección:
Bong Joon-Ho por Okja

Guión:
The Square de Ruben Östlund

Actuación femenina:
Nicole Kidman, The Beguiled

Actuación masculina:
Nahuel Pérez Biscayart, 120 Battements par minute

Por JJ Negrete (@jjnegretec)
Foto cortesía Festival de Cannes.

    Related Posts

    ‘El seductor’ y los conflictos del deseo
    GIFF | ‘In the Fade’: Paradojas de la muerte
    Los otros Cannes – primera parte
    Cannes, día 9 & 10: El cierre de la competencia
    Cannes, día 7: La gentil brutalidad
    Cannes, día 6: Finales felices