Bitácora del GIFF: Día 2 – Cosas de niños

La transición de niño a hombre es uno de los elementos centrales de la cultura humana. No importa la sección del mundo donde se dé, su relevancia marca un antes y un después en nuestras vidas. Desde la oportunidad de salir a cazar para mantener vivo al grupo, hasta la oportunidad de poder comprar una pachita de brandy para ponerle a tu coca. El rito ha cambiado, claro, pero sigue siendo un paso vital socialmente hablando. El segundo día del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF, por sus siglas en inglés) quedó marcado por dicho cambio de vereda.

10 años del Rally Universitario

El GIFF nació como Expresión en corto y así vivió durante muchos años. Parte vital de su crecimiento fue la llegada del Rally Universitario, primero conocido como Rally Malayerba 24 hrs. Para celebrar la décima edición del certamen, el festival publicó el libro 10 años de Rally en Guanajuato, de la periodista Claudia Sánchez.

Fue una presentación emotiva y llena de recuerdos, donde Sarah Hoch, directora del GIFF, y los involucrados en la producción del libro repasaron anécdotas y recuerdos de las experiencias vividas, como las dificultades de los primeros intentos o la falta de interés de los actores antes de lograr la consolidación del espacio de educación cinematográfica.

Como todo ejercicio estudiantil, no hay forma de garantizar que todos los trabajos salgan del horno listos para triunfar en el mundo, pero ese no es el objetivo principal. El Rally Universitario seguirá abriendo sus puertas todos los años para darle la oportunidad a varios grupos de universitarios de abandonar los juegos y tener su primera oportunidad profesional detrás de la cámara.

La oveja Shaun: la película

Hasta la plastilina tiene oportunidad de madurar y entender un poco más su mundo. Aardman es una de las casas de animación más sólidas del mundo, aunque sus producciones no cuenten con la fama y magnetismo animal con la taquilla. Su esfuerzo más reciente en la técnica del stop-motion demuestra su madurez como productora, aun a pesar de la sencillez de sus propuestas.

Shaun es una oveja, un poco más lista que las demás y siempre está buscando la forma de evadir a su dueño y al perro que tiene como encomienda mantenerla adentro del corral. Un buen día decide tener un día de diversión y trama un plan para librarse de ambos al menos por unas horas; sin embargo, las cosas se salen de control y nuestro pequeño animalito de granja deberá regresar todo a la normalidad.

Con el mundo vuelto loco por los Minions, la llegada de Shaun logra poner las cosas en perspectiva. Si bien el slapstick podría ser considerado humor poco sofisticado, como el de los enanitos amarillos, cuando se ejecuta con gracia e ideas es altamente efectivo. Sin emitir sonidos y en un ambiente sin diálogos, Shaun y el resto de los personajes logran una elocuencia que la barra cómica del Canal 2 sin duda envidiaría, situación que los niños agradecen. La función donde se presentó la película estuvo abarrotada por ellos y cayeron embelesados por ese pedazo de arcilla animada.

Así la película logra concretar sus dos objetivos: divertir a los pequeños y enseñarles una lección. Porque a pesar de que Shaun quiere jugar y saltarse sus responsabilidades, aprende que necesita de los demás para poder sobrevivir y jugar otro día más. Aardman continúa en franco ascenso.

El mocoso y el desierto

No todo el mundo nace, crece y madura en una pacífica granja de la campiña británica. Hay lugares donde la vida es dura; no hay forma de evitarlo. No te juntes con lobos porque terminarán comiéndote, se escucha decir a una sobria voz encapsulada por un negro impenetrable. Ese es el duro retrato que plasma el director turco Naji Abu Nowar en Theeb (2014).

En los años de la Primera Guerra Mundial, un joven beduino, Theeb, se encuentra aprendiendo las maneras de vivir de su tribu, sus tradiciones y las habilidades necesarias para sobrevivir. El grupo recién perdió a su líder, así que también están acostumbrándose al nuevo mandamás. Cuando un par de viajeros llegan a pedir guía para llegar a un distante pozo, Theeb y su hermano Hussein parten con ellos para mostrarle el camino… al menos hasta que son interceptados por los ladrones de las dunas.

Sin duda influenciada visualmente por el trabajo de David Lean en Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, 1962), la cinta de Nowar se beneficia por el impresionante paisaje en el cual se desarrolla la historia. Es en ese lugar inabarcable de dunas y noches estrelladas el sitio donde nuestro pequeño muchacho aprenderá a ser un hombre.

Porque este es el clásico relato coming of age, donde el niño que es incapaz de sobrevivir sin sus hermanos se convierte en un hombre capaz de tomar sus propias decisiones. En el momento en que Theeb empuña su arma de estilo inglés y logra apuntar sin dudar un momento, sabemos que nunca volverá a pedir que otro le sacuda la arena del pan. El lobo está listo para comerse al lobo.

Por Rafael Paz (@pazespa)

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