Cannes 2019 | ‘Bandishala’

No es raro para las películas de la India mezclar géneros y elementos, ni que sus segundas mitades (los intermedios siguen siendo comunes en esta cinematografía) tomen un rumbo diferente respecto a lo visto al inicio. Bandishala, la cual se exhibió en el mercado del Festival Internacional de Cine de Cannes, no es la excepción. Empieza como una cinta desarrollada dentro de una prisión, donde cualquier mal comportamiento de los reos es controlado y castigado por nuestra protagonista Madhavi Sawant (Mukta Barve), una mujer cuya sensible vida personal contrasta rotundamente con sus jornadas laborales, donde, en algunos casos, la fuerza que usa en contra de los prisioneros es excesiva.

Sin embargo, la intención de la primera mitad de Bandishala es la de revelar a una mujer fuerte que no se va a dejar intimidar en lo absoluto ante un sistema corrupto y un juego político que descubre la realidad de las prisiones en la India. Por medio de una subtrama que eventualmente pierde peso —la cual involucra a la hermana de la protagonista y a su abusivo esposo—, desde su primera parte Bandishala apunta a exponer y cuestionar al patriarcado.

Una vez que ocurre lo previsible, aunque no por eso menos brutal, y los superiores de la guardia deciden poner un alto a su convicción que ha alterado los intereses del podrido sistema, Bandishala pasa a ser algo totalmente diferente a lo que nos habíamos imaginado tras atestiguar a la protagonista en acción controlando a los prisioneros. Los momentos musicales festivos de la primera mitad se convierten en secuencias totalmente dramáticas, con el objetivo de hacer énfasis en el horror experimentado por Madhavi, sin duda una la triste realidad similar a la de muchas mujeres mexicanas.

Así , Bandishala, después del intermedio, es más bien un drama que cambia la locación de la prisión por la corte, así como la fuerza bruta en contra de los criminales por el desolador panorama en torno a la impartición de justicia (otro tema que, lamentablemente, es universal). Un drama inclusive un tanto aleccionador, que, como ya apuntaba, denuncia lo que suele hacer el patriarcado cuando una mujer demuestra fuerza, Bandishala nunca deja de cambiar de tono y rumbo, recorriendo la usualmente catártica y satisfactoria estructura del subgénero conocido como rape-and-revenge. Sin duda otra valiosa propuesta de la India, en este caso proveniente de la región Marathi.

Por Eric Ortiz (@EricOrtizG)

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