‘Spider-Man: Lejos de casa’: quién quiere ser un héroe

Un video al inicio de Spider-Man: Lejos de casa (Spider-Man: Far From Home, 2019) nos explica qué sucedió con la mayoría de los civiles desaparecidos después del ataque del titán Thanos al universo, cuando en Avengers: Infinity War (2018) chasqueó los dedos y desapareció a la mitad de los habitantes de nuestra agotada galaxia: los “regresados” deben enfrentar el hecho de que el resto de la humanidad siguió cinco años sin ellos. Hermanos menores, ahora son los mayores, etc.

Este Peter Parker –y el resto de los héroes cinematográficos de Marvel por extensión– habita un mundo donde la población es perfectamente consciente de la existencia de hombres y mujeres con habilidades especiales, capaces de cambiar el destino humano con un movimiento de manos. Entes de fuerza divina y apariencia humana, adorados y envidiados.

Con eso como trasfondo, Spider-Man: Lejos de casa tiene como protagonista a un adolescente deseoso de comportarse acorde a su edad. Muy diferente del puberto deseoso –y maravillado– por su intervención en la lucha contra otros héroes rebeldes en Capitán América: Civil War (Captain America: Civil War, 2016). Después de pasar cinco años en el limbo causado por Thanos, Peter (Tom Holland) sólo tiene ganas de cortejar a MJ (Zendaja) y disfrutar su viaje escolar por Europa.

Sin embargo, como dijo el Tío Ben –más de una vez en los últimos 20 años–, con grandes poderes llega una gran responsabilidad y el deber interrumpe sus vacaciones: una serie de criaturas, llamadas “elementales”, han aparecido alrededor del mundo y causado estragos, su llegada a tierras europeas es inminente. A beneficio de Spider-Man un nuevo héroe también ha aparecido: el misterioso –dah– Mysterio (Jake Gyllenhaal), quien asegura provenir de otra dimensión donde los “elementales” destruyeron la Tierra y está dispuesto a arriesgar su vida antes de que suceda lo mismo en esta realidad.

Al centro de Spider-Man: Lejos de casa está una comedia de adolescentes, llena de conflictos amorosos y travesuras. Un ejercicio similar al de la primera entrega de la franquicia bajo el mando de Marc Webb El sorprendente Hombre-Araña (The Amazing Spider-Man, 2012), aunque con un tono menos depredosmilero. Peter desea vivir lejos de sus mallas apretadas por lo mismo, desea no tener las responsabilidades que se ha autoimpuesto al revelar sus habilidades al mundo.

Peter busca concretar su romance, al tiempo que intenta llenar el hueco dejado por la partida de Iron Man en Avengers: Endgame (2019). El planeta se encarga de recordarle una y otra vez a nuestro protagonista –y a nosotros– la importancia de su figura, el símbolo en que se convirtió Tony Stark tras su muerte. Esto da pie a otro de los temas del largometraje: la imagen (y nuestra percepción) podría ser un engaño. Aunque el mundo parece haber santificado a Tony Stark, sus pecados y fallas como persona eran reales. Peter tal vez lo recuerde con nostalgia y cariño, porque para él era una figura paterna, un tío regañón, bonachón y algo fiestero con miles de juguetes a su disposición. Para otros, era un millonario egocéntrico, soberbio y dueño de una fortuna gracias a su apellido, no ha su destreza intelectual.

Este enfrentamiento entre realidad, percepción y engaño se repetirá a lo largo de toda la película, incluso nutriendo los momentos de comedia adolescente. MJ parece responder a los tímidos acercamientos de Peter, aunque simultáneamente coquetea con otro de los chicos del salón y, en lo general, parece no estar interesada en tener una relación. El mejor amigo de Peter, Ned (Jacob Batalon), también inicia una relación sólo para ver cómo el verano termina junto con su infatuación.

Peter necesita una figura paterna porque las dos anteriores yacen bajo tierra y proyecta sus deseos en Mysterio, aun cuando no sabe nada de él. No podía ser de otra forma porque Tony Stark llegó de manera similar a su vida y todo salió bien. Spider-Man se cuestiona una y otra vez dónde recae lo heroico: en lo real o en la percepción de público. ¿Quién es el verdadero héroe? ¿Importa?

Parece ser un comentario incisivo sobre la vida adolescente actual, llena de influencers y estrellas que venden una vida espectacular en sus redes sociales, imposible de empatar con la realidad misma. Eso hermana a Spider-Man: Lejos de casa con dos documentales recientes: Fyre (2019) –donde un entrepreneur estafó a miles de personas gracias a un increíble festival de música en las Bahamas que nunca sucedió– y The Inventor: Out For Blood in Silicon Valley (2019) –aquí, otra entrepeneur logró recaudar cantidades obscenas de dinero gracias a una máquina con la capacidad de hacer miles de exámenes de sangre por una fracción del dinero que se paga a un laboratorio, un invento que nunca funcionó o existió como se prometió–. Incluso uno de los personajes secundarios de Lejos de casa transmite en vivo todo lo que hace el grupo donde viaja Peter, viviendo la experiencia a través de su pantalla. Un triunfo de la aparente realidad sobre la realidad misma.

Es una reflexión que podría extenderse al cine mismo y a la manera en que Marvel hace sus películas. Productos de consumo que desatan peleas intestinas por el futuro o hechos de personajes irreales, invenciones de un artista. Como Peter, decidimos por nuestra cuenta creer en el hermoso engaño del cine y su oportunidad de escape, ponemos valor ahí donde sólo existe luz proyectada en una pantalla.

Si la película no termina de culminar sus ideas o de llevarlas a terreno más interesante, se debe, en parte, a la fatiga de ver historias similares en pantalla con poco tiempo de distancia. Spider-Man 2 (2004) contaba una anécdota bastante similar, donde un Peter abrumado por sus responsabilidades sociales y heroicas renunciaba a ser superhéroe para recuperar su vida “real”. La obligación lo hace regresar a sus deberes, no obstante, el sacrificio, para otros ese sacrificio a cambio de fama y reconocimiento social bien vale la inversión. No importa que todo se trate de una ilusión.

Por Rafael Paz (@pazepa)
Publicado originalmente en Forbes México Digital.

    Related Posts

    Los Cabos | ‘Border’ & ‘The Sisters Brothers’
    ‘Avengers: Infinity War’ y el juego genocida
    ‘Más fuerte que el destino’: Héroe circunstancial
    ‘Spider-man: de regreso a casa’ y los nuevos comienzos
    Peter Parker regresa en el tráiler de ‘Spider-Man: Homecoming’
    Un vistazo a ‘Nocturnal Animals’ de Tom Ford