Luther King ofrece un pastel al Ku Klux Klan

El negro por atrás

Cuando se hace una película que toca el tema de los derechos civiles (de cualquier sector social o étnico) siempre se entra en terreno espinoso y se corre el riesgo de ser la persona que señale el elefante blanco en el cuarto.

No hay manera segura de tocar los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos, una etnia particularmente difícil de manejar y aun más complicada de retratar. Bien dicen que el medio refleja el prejuicio, la limitación y el miedo del creador del mismo, sin embargo por donde queramos analizarlo, no hay un modo seguro de tocar el tópico.

Regresemos a 1989, año en el que se lanzaron dos películas que bordan el tema “nigro” de maneras radicalmente opuestas: Haz lo Correcto de Spike Lee (Do the right thing) y El Chofer de la Sra. Daisy de Bruce Beresford. La de Spike Lee es un retrato crudamente estilizado de los guetos y pluriculturalidad del Brooklyn a inicios de los años 90, mientras que la de Beresford es una historia simple y burda sobre una anciana blanca sureña con alta desconfianza hacia su chofer negro. Dos propuestas totalmente opuestas que continúan generando controversia. The Help (Historias Cruzadas, 2011) tiene toda la estructura de El Chofer de la Señora Daisy pero el material es elevado por un ensamble actoral femenino impresionante al estilo de Haz lo Correcto, el cual incluía a Danny Aiello, John Turturro, Samuel L. Jackson y el legendario matrimonio Ossie Davis-Ruby Dee.

El fantasma del retrato racial: Subjetividad vs. Controversia

The Help se pone en una situación particularmente delicada, no niega el sello de la Casa Disney y aunque la historia gira sobre las dos afroamericanas principales (Viola Davis y Octavia Spencer), el hilo conductor es sobre una mujer que quiere ser escritora (Emma Stone). La política de The Help ha sido vapuleada por su representación “maniquea” de la afroamericana: lo sassy y lo abnegado, pero esta es una rara instancia en la que la ejecución desdibuja y da tonalidad al concepto, siempre y cuando el hombre blanco lo permita.

Siendo The Help una cinta que funciona gracias al impecable elenco, quisiera enfocar el texto en las actrices, su personaje y como es que lograron exprimirle a la vaquita taquillera 160 millones de dólares en EU:

Pesada Abnegación

Viola Davis es una actriz que ha forjado una reputación envidiable en la industria hollywoodense, y no por tener la colección más grande de CDs de The Police, sino por su temple y fuerza en sus actuaciones, siendo su año revelación el 2002 con cintas como Solaris de Steven Soderberg y Antwone Fisher de Denzel Washington. En el 2008 con La Duda le robó el show a una sobreactuada Meryl Streep y ahora Aibileen la catapulta a la cima. Con un personaje que actúa como contrapeso dramático, Viola se apodera del papel y eleva cada escena suya a un oscar clip convincente. La fuerza dramática de Davis da al público la sensación de importancia y relevancia social, haciendo de la percepción de la cinta algo menos vacuo.

A sassy black friend…bitch plizzz!

Octavia Spencer hace de la gesticulación y sus mandonas inflexiones de voz su principal arma para sobresalir en un reparto único. Una actriz que antes se encontraba relegada a papeles pequeños en producciones importantes, Minny Jackson es el estereotipo afroamericano que más gusta al blanco, estereotipo al que Octavia sabe darle un poco más de sustancia y elevar lo que en papel, parece una caricatura. Pero he aquí el otro polo del retrato negro: el humor escatológico y el lenguaje corporal exacerbado y desgarbado…además, ella nunca quema el pollo! (Inserte chasquido de poder).

Dos generaciones: Dos actrices atípicas

Emma Stone y Allison Janney son dos actrices poco comunes en el panorama cinematográfico estadounidense, siendo el ascenso de Emma Stone meteórico en el último año gracias a su genial actuación en Easy A (2010).

Allison Janney es una actriz de carácter que ha sobresalido en películas como American Beauty (1999) y Juno (2007). Ambas representan otra de las líneas narrativas de la cinta, siendo la ambición de Skeeter (Stone)  por ser una escritoria seria en Nueva York (pfff) el centro argumental de la cinta. La cinta busca darle un rol de outcast a Skeeter para emparentarla con sus amigas las “chachas”, incluso al punto de sugerir que es lesbiana. ¿Lesbianas y afroamericanas? Esto empieza a parecer una edición de Playboy en los 70.

La Compleja Caricatura: El alma de The Help

El papel de Celia Foote, una bimbo curvilínea calcada de Marilyn Monroe, hubiera sido una vil caricatura en manos de una actriz mediocre. Gracias a Dios por Jessica Chastain. Esta fabulosa actriz que sólo en el 2011 estrenó 7 películas (¡trágate esa, Flavio Peniche!) de gran calibre, es la esencia del código actoral en The Help, es la ejecución  y las decisiones de cada actriz lo que da a The Help cierta trascendencia (olvídense de los derechos civiles) y nadie encuentra ese balance en la película como Chastain, quién hace de las escenas con Octavia Spencer lo mejor de la película, paradójicamente, los personajes más falsos son los humanos.

El Paroxismo de la Villanía

Bryce Dallas Howard, la hija del teto Ron Howard, logra dibujar un personaje que aunque limitado, resulta también memorable. Bryce ha tenido una carrera interesante trabajando para marranadas épicas como Spider Man 3 (2007) hasta el cine de autor más refinado con Von Trier en Manderlay (2005), pasando por el cine independiente en cintas como 50/50 (2011). En The Help es la antítesis de Spencer, ganándose el odio de la audiencia, sentimiento que es importante en la creación de hitos taquilleros, sin un villano memorable, no hay historia.

Podríamos decir mucho sobre lo racista que puede resultar para mucha gente el material, sobre lo superfluo del material, sobre la representación caricaturesca de los negros, sobre los blancos como ente salvador, pero hacerlo resulta en un ejercicio fútil, The Help no busca dar un mensaje moralino sobre el estado de los derechos civiles, racismo ha habido siempre, hay y seguirá  habiendo. Tomen The Help como lo que es, una entretenida caricatura soberbiamente actuada y no como un panfleto racista.

Ahora saben de dónde vienen los Muffins de Starbucks

Por JJ Negrete

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