FICM | ‘L’ombre des femmes’ de Philippe Garrel

Freud y Marx han sentado las bases de cierta falocracia intelectual que ha dominado el pensamiento crítico durante las últimas décadas, sumidas en relecturas y constantes reevaluaciones que, de acuerdo a algunos autores y autoras feministas han perpetuado una visión heterodoxa y misógina sobre el espectro de la sexualidad femenina. El gran cineasta francés Philippe Garrel, quien afirmara en una ocasión que el cine no es más que el resultante de sumar a Lumiere con Freud (circa La lit de la vierge, 1969), ha anclado una porción significativa de su rica filmografía en ambos autores, pero difícilmente se puede acusar a Garrel de ser parcial y mucho menos misógino, particularmente con filmes como Les hautes solitudes (1974), dedicado al triste y delicado rostro de Jean Seberg, pero su más reciente filme parece empoderar la independencia femenina y desenmascarar la hipocresía masculina, dominante en el mundo.

En L’ombre des femmes, Garrel presenta la historia de Pierre, un documentalista que está casado con Manon, ambos pobres y dedicándose a levantar documentales simplemente por amor al arte y viviendo de pequeñas e insignificantes chambitas. Cuando Pierre conoce a Elisabeth, una joven pasante, se hacen amantes de inmediato, pero cuando Elisabeth comienza un tórrido romance por su parte, Pierre, celosito, no quiere perder a sus dos mujeres (nada güey). A pesar de que su planteamiento parece excesivamente simple, la fuerza del filme de Garrel, narrado por su estúpido y sensual vástago Louis, radica en algo que el crítico canadiense Neil Bahadur señaló puntualmente: Garrel nos hace cuestionar las imágenes. La sombra de ambas mujeres mueve el relato a través de la proyección que ellas hacen de la postura machista de Pierre, el encuadre de Garrel pone a las mujeres en plano focal, pero las conversaciones giran en torno a un deseo u opinión masculina, nótese la escena de la entrevista en los primeros minutos del filme, en los que la esposa del intelectual que Manon y Pierre entrevistan, es central pero secundaria al mismo tiempo. En escasos 70 minutos, Garrel logra convencernos de que la sombra femenina no es más que una ilusión creada por los hombres que cubren la Lumiere.

Por JJ Negrete (@jjnegretec)

Los invitamos a revisar nuestra cobertura del 13° Festival Internacional de Cine de Morelia.

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